Libertad

Se asomó sola por la escotilla para ver amanecer, se sentía hastiada, nunca pensó al enrolarse en aquél barco que su vida iba a ser una cárcel de sombras y decepción. Dejó atrás su libertad y sus ilusiones para empezar en el nuevo mundo una vida de oportunidades y un futuro sin necesidades.

Un ruido le advirtió que alguien se acercaba. Su cuerpo se tensó y un sudor frío recorrió su espalda. Frente a ella  el sol aparecía sobre el horizonte, en su espalda,  una nueva humillación a su intimidad.

Unas manos firmes agarraron sus brazos, las esposas sujetaron sus muñecas, expiró, miró el sol y sonrío.

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